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viernes, 26 de septiembre de 2014

Rascones y más.

Ayer (25 de septiembre) por la tarde, estuve donde el embalse de Fuentes Claras y el río Adaja se juntan para ver qué podía "cazar" con mi cámara. El número de especies no fue significativo, pero pude hacer fotos de algunas aves muy esquivas y difíciles de retratar.

Una de ellas fue el rascón europeo, que, a diferencia de en otros lugares, en esta zona se deja ver muy bien. La calidad de las imágenes no es buena, pero es lo único que he podido hacer.


Rascón europeo
Rascón europeo
Rascón europeo

También se dejó ver y fotografiar alguna gallineta.

Gallineta
Gallineta

Paseriformes como el ruiseñor bastardo o el carricero común no estuvieron muy colaboradores, pero alguna foto se les pudo tirar.


Carricero común 
Carricero común
Ruiseñor bastardo

También a las lavanderas, tanto a la blanca... 

Lavandera blanca
 Como a la cascadeña.


Lavandera cascadeña

Un pico picapinos se escondía de mi, pero le logré pillar.

Pico picapinos
Pico picapinos

Y para finalizar, este macho de ánade azulón, un poco sucio por culpa de las lentejillas de agua...

Ánade azulón

Saludos.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Gratas sorpresas en el Adaja.

En estos días en los que el paso postnupcial está en su apogeo, y miles de aves europeas pasan por la Península Ibérica en su viaje hacia las cálidas tierras africanas, estoy realizando algunas salidas a los alrededores de Ávila para ver que "cae" por aquí.

Uno de mis lugares preferidos para pajarear sin necesidad de realizar grandes desplazamientos (pues dicho lugar se encuentra en la propia ciudad de Ávila) es un puente de madera que se encuentra cerca del embalse de Fuentes Claras.

Río Adaja a su paso por Ávila

Río Adaja a su paso por Ávila

Puente sobre el río Adaja

A continuación, os muestro una lista con las aves más destacables observadas desde el susodicho puente:
  • Zampullín chico: Un ejemplar el 11 de septiembre de 2014. Al día siguiente, unos 200 metros aguas abajo, se le ve de nuevo.
  • Martinete: Avistado únicamente durante la última quincena de agosto. Generalmente se presentan individuos solitarios o parejas, aunque excepcionalmente aparecen grupos de tamaño considerable, con un máximo de cinco aves (20 de agosto).
  • Ánade friso: Una pareja los días 11 y 12 de septiembre.
  • Cerceta común: El 11 de septiembre, dos ejemplares, y el 12, tres (el tercero observado unos 200 metros aguas abajo). Los días 13 y 14 de septiembre tan sólo un ejemplar.
  • Cerceta carretona: Entre los días 11 y 14 de septiembre, un ejemplar (hembra).
  • Rascón europeo: Bastante fácil de ver, habiéndose observado todos los días en los que se visitó el lugar, siendo el 12 de septiembre el día que más ejemplares se observaron (cuatro, tres adultos y un inmaduro).
  • Avoceta: El 14 de septiembre, un bando de veinte aves procedente del Norte volando a una altura considerable.  
  • Andarríos grande: Fácil de ver en las orillas y en las lenguas de tierra que se sobresalen del agua.
  • Andarríos chico: Muy abundante, más aún que el ya citado andarríos grande. 
  • Martín pescador: Fácil de ver volando a ras del agua y excepcionalmente posado en ramas.
  • Golondrina dáurica: El 12 de septiembre, un ejemplar sobrevolando el puente en compañía de una golondrina común.
  • Lavandera cascadeña: No tan fácil de ver como las otras dos especies de lavanderas ibéricas (blanca y boyera) pero habitual. 
  • Pechiazul: Un ejemplar (hembra) el 4 de septiembre.
  • Carricerín común: Desde el 19 de agosto (primer día que fui a ese puente) se han avistado como mínimo siete ejemplares, cuatro en agosto y tres en septiembre. Además, el 11 de septiembre se vio un octavo ejemplar, pero este se encontraba aguas abajo, en el embalse de Fuentes Claras, fuera de la zona a tratar en esta entrada.
  • Ruiseñor bastardo (o cetia ruiseñor): Muy común, observado durante todas las visitas al lugar.
  • Carricero común: Muy común, más que el ya citado ruiseñor bastardo, observándose durante todas las visitas varios ejemplares. Destacar la presencia de un ejemplar con leucismo observado durante todas las visitas correspondientes al mes de septiembre.
  • Mosquitero papialbo: El 4 de septiembre, un ejemplar.
  • Oropéndola: Común, observada durante todas las visitas realizadas por la mañana. 
Rascón europeo (Río Adaja, Ávila) 
Rascón europeo (Río Adaja, Ávila) 
Rascón europeo (Río Adaja, Ávila)

Además de estas especies, también es posible avistar otras más comunes, por ejemplo: cormorán grande, garceta común, garza real, ánade azulón, gallineta, pico picapinos, lavandera boyera, lavandera blanca, chochín, ruiseñor común, curruca capirotada, mosquitero común, mosquitero musical, papamoscas gris, papamoscas cerrojillo, etc.

Algunas aves observadas desde el lugar: de izquierda a derecha; ruiseñor bastardo,
 andarríos grande, golondrina dáurica, mosquitero papialbo, rascón europeo, cerceta común,
oropéndola, carricerín común, zampullín chico, pechiazul, andarríos chico, carricero común,
avoceta, ánade friso, martín pescador, martinete, cerceta carretona, lavandera cascadeña.

Here are some birds possible to see in the Adaja river (town of Avila, Spain): mallard, gadwall, eurasian teal, garganey, little grebe, black crowned night heron, little egret, grey heron, water rail, moorhen, pied avocet, green sandpiper, common sandpiper, kingfisher, great spotted woodpecker, red rumped swallow, white wagtail, yellow wagtail, grey wagtail, wren, nightingale, bluethroat, blackcap, sedge warbler, cetti's warbler, reed warbler, chiffchaff, willow warbler, western bonelli's warbler, pied flycatcher, spotted flycatcher, golden oriole, etc.

jueves, 17 de julio de 2014

Aves por Irlanda

Como ya anuncié en una entrada anterior, he pasado tres semanas en Irlanda. He estado, del 23 de junio al 14 de julio, en un "campamento" para aprender inglés.
Pero no todo era perfeccionar mi inglés, pues también tuve muchas ocasiones para ver aves...

No se puede hablar de las aves de Irlanda (o al menos de Ballina, el pueblo al Noroeste del país en el que me encontraba) sin mencionar a los córvidos. Nunca había estado en un país en el que este tipo de aves fueran tan abundantes. En este grupo, los protagonistas eran las cornejas cenicientas. Cornejas bicolores, no muy difíciles de ver por Ballina y las otras localidades por las que nos movimos. Más abundantes y que las ya mencionadas, eran las grajas y grajillas. Eran muy confiadas, más que aquí. Las primeras eran las que más me llamaban la atención, pues por Ávila son aves que escasean...

Otras aves muy abundantes eran las lavanderas enlutadas. Más oscuras que nuestras lavanderas blancas, se podían ver por todos lados, es imposible ir a Irlanda y no verlas.
Ballina es atravesada por un "río", que más bien una ría, pues el nivel de agua de dicho "cuerpo de agua" (no se como llamarlo) sube y baja por la acción de las mareas.
El caso es que este río o ría se llama Moy, y todas las mañanas tenía que atravesarlo para llegar al colegio en el que teníamos clase por las mañanas. En este río solía ver lavanderas cascadeñas, aviones zapadores (ave que me extrañó ver, pues no sabía que la hubiera por aquí) y de vez en cuando cisnes vulgares (probablemente ferales o asilvestrados), ánades azulones y garza reales. También destacar el avistamiento de focas comunes en dos ocasiones.

El Moy junto a la catedral de Ballina
Un día, fuimos a dar un paseo en bicicleta por un bosque junto al Moy. Vimos (aparte de los omnipresentes córvidos y lavanderas) gaviotas reidoras y
argénteas, cormoranes grandes, garzas reales, ánades reales, avocetas y un gavilán.

También hicimos alguna excursión a otros pueblos y ciudades cercanas. Galway era una de ellas. En esta ciudad, las gaviotas reidoras y argénteas se comportaban como palomas en los parques. En Galway, me sucedió algo relacionado con las aves que no se si calificarlo de curioso, ridículo...
Me encontraba en una zona de canales cercana a la catedral fotografiando a las gaviotas ya mencionadas, pues se encontraban muy cerca de mi y con la cámara del móvil podía hacer fotos medianamente decentes. Tiré un montón de fotos. Más tarde, revisando las fotos, me percaté de que en una de ellas aparecía una gaviota que no era ni reidora ni argéntea. Pequeña, ojos negros, patas verdosas... ¡Una gaviota cana!
¡Había tenido una gaviota cana a unos dos metros de mi y ni me había dado cuenta! Os podéis imaginar la rabia que sentí al darme cuenta de que había tenido a esta especie tan difícil de ver en España al lado mío sin darme cuenta... No se si contarla como vista o no, pues aunque no la observé tengo una foto que da testimonio de que la tuve cerca.


Posada sobre la varandilla, gaviota cana
Gaviota argéntea
Gaviotas reidoras
                                                                                 
Gaviota reidora
Los días 6, 7 y 8 sucedió algo extraño a mi parecer, pues el 6 empezaron a aparecer muchísimos zorzales charlos por las zonas verdes colindantes a la casa en la que me hospedaba. Decenas de estas aves se alimentaban junto a pinzones vulgares, lavanderas enlutadas, mirlos, estorninos pintos y córvidos. Pero el día 8, del mismo modo que aparecieron, desaparecieron todos, y no volví a ver ninguno hasta el último día, cuando vi uno frente a mi ventana. Pensé que estarían en migración, pero por lo poco que se de este ave es que es sedentaria.

También fuimos a la playa de Enniscrone, un pueblo cercano a Ballina. Allí vi córvidos y lavanderas, gaviotas argénteas y un enorme gavión atlántico. También vi un ave que fue sin duda una de las estrellas del viaje: el bisbita costero. Nunca antes lo había visto, pues por España no son fáciles de ver y me estrené con este pájaro de la mejor manera, pues había muchísimos ejemplares y estaban cerquísima mío. Estaban tan cerca, que podría fotografiarles con el móvil pero no paraban quietos. También vi un pardillo común.


Rocas de la playa de Enniscrone en las que vi bisbitas costeros
 Un par de días después, fuimos de nuevo a la playa, pero esta vez en la localidad de Bundoran. Había bajamar, y las rocas quedaban al descubierto dejando a miles de invertebrados al descubierto. No exagero. Era imposible andar por las rocas sin pisar mejillones, lapas u otros bivalvos. Estos animales atraían a los omnipresentes córvidos, pero también a ostreros, zarapitos reales y gaviotas argénteas y reidoras. En las inmediaciones del parking de la playa, vi volando a unas gaviotas argénteas con unas gavitoas con las alas muy oscuras. Por el tamaño deduje que eran gaviotas sombrías, que más tarde volvería a ver en unos prados cerca de Ballina.

Rocas de la playa de Bundoran


Esto es todo lo que os puedo contar de mi experiencia ornitológica en Irlanda. Experiencia muy positiva, teniendo en cuenta que todas estas aves las vi sin haber preparado ninguna salida ni llevar prismáticos.