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viernes, 11 de septiembre de 2015

Cerceta carretona en la balsa de Naturávila

Hoy, 11 de septiembre de 2015, me fui a la balsa (o lago de canoas) de Naturávila para ver qué tal iba el paso por allá, y me sorprendió el ver que apenas tenía agua. Sin embargo, esto no es ningún inconveniente para las aves; todo lo contrario, para algunas, es una ventaja... Entre los ánades azulones (Anas platyrhynchos) se encontraba una cerceta carretona (Anas querquedula) nadando junto a una cerceta común (Anas crecca). La cerceta carretona acostumbra a moverse por humedales someros, tales como lagunas, lavajos, graveras, etc. Pero ahora, al final del verano, buena parte de dichos humedales se encuentran secos, por lo que opta por parar en balsas y ríos (véase la cerceta carretona que el 11 de septiembre de 2014 y días sucesivos se avistó en el río Adaja). En nuestra provincia, el único punto donde es habitual es la laguna de El Oso, en la que se puede avistar en marzo y abril. Fuera de dicha laguna y de esas fechas, este peculiar pato es raro en Ávila, por lo que el avistamiento de esta mañana es de gran relevancia.

Arriba, cerceta carretona (Anas querquedula); abajo, cerceta común (Anas crecca). Balsa de Naturávila.
Arriba, cerceta carretona (Anas querquedula); abajo, cerceta común (Anas crecca). Balsa de Naturávila.
Arriba, cerceta carretona (Anas querquedula); abajo, cerceta común (Anas crecca). Balsa de Naturávila.

Además, en la balsa había zampullines chicos (Tachybaptus ruficollis), un andarríos grande (Tringa ochropus) y dos agachadizas comunes (Gallinago gallinago).
En los arbustos aledaños a la balsa, pude ver también tarabillas norteñas (Saxicola rubetra) y, para mi sorpresa, una buscarla pintoja (Locustella naevia). Está claro que la escasez de citas de esta especie en la provincia abulense se justifica por la falta de prospección, pues no es un ave rara. 

Puesto que no pude tirar buenas fotos a ninguno de los paserines citados, subiré fotos de archivo que hice a las tarabillas norteñas en los campos de la Pelamaza, El Fresno, el 5 de septiembre.

Tarabilla norteña (Saxicola rubetra) en la Pelmaza, El Fresno.
Tarabilla norteña (Saxicola rubetra) en la Pelmaza, El Fresno.

Saludos.

domingo, 5 de octubre de 2014

El día a día en un lago de un campo de golf.


Hoy 5 de octubre por la mañana, he ido al lago para canoas de Naturávila para ver que aves se movían por allí. Para llegar hasta el lago, atravesé el Campo de Golf El Fresnillo. Pues bien, paseando por el campo de golf, me llevé una gran sorpresa al ver que en uno de los estanques que salpican los "greens" había nada menos que ¡una espátula! Me oculté tras un obstáculo de arena para fotografiarla, pero me acerqué demasiado y al final acabó echando a volar.

Espátula en el Campo de Golf el Fresnillo (Ávila)
Espátula en el Campo de Golf el Fresnillo (Ávila)
Espátula en el Campo de Golf el Fresnillo (Ávila)

Una vez en el lago, me encontré de nuevo con la espátula que se encontraba descansado en una isleta en compañía de una garza real y unos 10 cormoranes grandes.

Espátula, garza real y cormoranes grandes
Sin embargo, los patos ya estaban muy activos, nadando de aquí para allá mientras sondeaban las someras aguas con sus picos. Entre los más de 60 ánades azulones que por allí pululaban, se encontraba un ánade silbón, al que ya conocía pues llevaba en el lago como mínimo desde el martes. También se veía alguna cerceta común, tanto nadando como reposando en las orillas.
Y en la orilla opuesta a la que yo me encontraba, un misterioso pato sondeaba el limo de la orilla. ¿De qué especie se trata?

"Un misterioso pato sondeaba el limo de la orilla..."
Ánades azulones
Ánade silbón
Ánade silbón y ánades azulones
Cerceta común
Cerceta común
Los zampullines chicos y las fochas comunes también buscaban alimento, pero a su manera: zamubilléndose en las aguas y buceando para, al poco rato, emerger y en seguida volver a sumergirse.

Zampullín chico
Focha común

A media mañana, cuando el sol ya empezaba a calentar, llegaron dos hembras de ánade rabudo. Simultáneamente, la espátula y las garzas reales comenzaban a desperezarse.

Ánade rabudo
Cerceta común (en la orilla), ánade rabudo (a la derecha)
y ánades azulones (abajo.
Garza real
Espátula 
Espátula
Espátula 
Espátula 

Mientras tanto, el pato misterioso había cambiado de sitio y ahora se encontraba descansando en la orilla junto con un par de cercetas comunes.

Pato misterioso (izquierda) y cerceta común (derecha)
Pato misterioso

A todo esto, lavanderas blancas y cascadeñas y un andarríos grande se movían por las orillas con su característico nerviosismo.

Lavandera cascadeña
Andarríos grande

Y el pato misterioso, que seguía con su nueva amiga la cerceta común, siguió sin ser identificado. En un principio pensé que se trataba de una cerceta aliazul, pero tras haber vuelto al lago varios días me di cuenta de que no. Pensamos que se puede tratar de un híbrido (cerceta común x ánade azulón). Cualquier ayuda para identificar esta especie sería de gran utilidad. Ahí van unas fotos:






Saludos.

jueves, 21 de agosto de 2014

¡El Adaja no defrauda!

Aprovechando que estoy en Ávila y el curso no ha empezado aún, el martes 19 de agosto por la mañana, decidí darme una vuelta junto al río Adaja, haber que caía...

Salí de casa a las 10:00 y empecé mi itinerario en el puente de la N-403. Andando hacia el Norte, por un camino que sigue el curso del río, veía mirlos, herrerillos, jilgueros, zarceros políglotas (entre los que vi un mosquitero, que no supe identificar) y hasta un papamoscas cerrojillo hembra. Un poco antes de llegar al puente romano o de piedra (no tiene nombre específico), me pasaron volando dos oropéndolas sobre mi cabeza.


Una vez que pasé el restaurante "El Molino de la Losa" el trayecto se empezó a animar. A mi derecha, tenía al río donde no daba a basto con los pajarillos. Herrerillos, carboneros, pardillos, pinzones vulgares, jilgueros, verdecillos, verderones, gorriones comunes y alguno más que se me escapa. A mi izquierda, tenía un baldío. Allí, posados sobre los matorrales que emergían de la tierra, un alcaudón común y hasta cuatro alcaudones reales meridionales (o reales a secas) custotiaban el terreno en busca de alguna presa, mientras un mosquitero musical se internaba en un arbusto y los abejarucos europeos revoloteaban en busca de algún insecto. También vi dos águilas calzadas y un busardo ratonero escudriñando los cielos. Desde allí hasta la Presa de Fuentes Claras, no hubo nada destacable (a excepción de otros dos papamoscas cerrojillos, un juvenil y otra hembra).


Papamoscas cerrojillo hembra, embalse de Fuentes Claras
Una vez en la presa, decidí adentrarme en el embalse que sucedía a Fuentes Claras: el embalse de las Cogotas. Comencé a caminar por la orilla Occidental del embalse, en dirección al Norte. Al poco rato apareció un solitario zampullín chico, seguido por los andarríos chicos, muy comunes en el Adaja en cualquier época del año. En las orillas lavanderas cascadeñas y blancas se alimentaban de lo que pillaban en el fango, y de vez en cuando, pasaban volando cormoranes grandes y garzas reales, y buitres leonados y milanos reales en los encinares que rodean el embalse. De repente, aparecieron volando cuatro aves. ¡Avocetas! A muchas personas que vivan en el Sur o en el litoral mediterráneo les parecerán aves habituales, pero verlas aquí en Ávila y sobre todo en el embalse de las Cogotas es toda una cita. Venían del Norte del embalse y se desplazaban en dirección Sur, pero en seguida cambiaron de dirección se volvieron por donde habían venido. Poco después, pasaron tres gaviotas sombrías volando.

Embalse de las Cogotas
Tras andar y andar llegué a un lugar en el que vi alrededor de 60 cormoranes grandes, 15 garzas reales, un par de garcetas comunes y una cigüeña blanca, que al rato salieron volando pues mi presencia les resultaba incómoda. Se hacía tarde, así que decidí marcharme. A la vuelta vi un juvenil de águila imperial ibérica sobrevolando los encinares colindantes junto a unos buitres leonados. Pero esa no fue la única sorpresa de la vuelta, pues justo después de ver al águila imperial, empecé a oir un chillido muy agudo. ¿Qué pájaro sería el responsable de tal chillido? Parecía que el autor de tal chillido (que se oía por todo el embalse) se encontraba en la orilla, tras una roca. Rodeé la roca y me quedé helado al ver al animal que producía ese ruido. ¡Una NUTRIA! No me lo podía creer, tenía una nutria a dos metros de mi, pero eso no era todo, lo más curioso y emocionante a la vez es que mi presencia no parecía incomodarla, es más se dejó grabar y fotografiar con el móvil!

Algunas fotos:





(En breve subiré los vídeos que hice)


El que no parase de chillar y no le importase que estuviera al lado suyo, se debe a que era un juvenil. Durante los (aproximadamente) 20 minutos que estuve contemplándola, oí como otra nutria (aparentemente en la otra orilla) contestaba a sus chillidos. Se trataría de su progenitor, que andaba buscándola.

Dejé a mi amiga la nutria, y reanudé mi marcha hacia el hogar. Desde allí hasta el final del trayecto sólo puedo destacar dos gaviotas reidoras (con plumaje invernal) descansando en la orilla del embalse y una curruca carrasqueña hembra entre un arbusto que se encontraba en la orilla del embalse de Fuentes Claras.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Desierto en el Embalse de Rosarito




El 21 de agosto del 2012 mi padre y yo fuimos al Embalse de Rosarito. Llegamos a las 8:00 y como siempre, aparcamos el coche junto al muro y continuamos andando detrás de éste. El embalse estaba prácticamente seco. Lo que hace unas semanas era el lecho de un embalse, ahora era un desierto arenoso.
Desde el muro era imposible ver aves porque se concentraban en las zonas de agua que quedaban, que estaban en el centro del embalse.
Así que mi padre y yo pasamos al lecho del embalse a través de un hueco que había en el muro. Nada más salir del muro llegamos a lo que fue un cabo con pinos y basura desde el que vimos un reducido grupo de cigüeñuelas, decenas de chorlitejos chicos y gaviotas reidoras y algunos somormujos lavancos, ánades reales y garzas reales. Y como no, paseriformes como cogujadas, cornejas, rabilargos o herrerillos.
Continuamos andando por las interminables orillas arenosas hasta llegar al siguiente cabo. Desde allí vimos orillas fangosas y pedregosas con enormes grupos de limícolas mixtos en los que había  chorlitejos chicos y patinegros, gaviotas reidoras, gaviotas patiamarillas y andarríos chicos y grandes. Además de grupos de cormoranes, ánades reales, garcetas y garzas descansando en la orilla bajo la atenta vigilancia de un milano negro.
Le dije a mi padre que nos internásemos en el lecho seco del embalse porque veía una charca entre las arenas en las que podría haber aves. Pero mi padre me dijo que allí no había ninguna charca. Era cierto, no había una charca, era un espejismo.

 

Volviendo al coche vimos casi todo lo que habíamos visto antes. Me llamo mucho la atención el elevado número de chorlitejos que había. Ya en el coche, vimos volar sobre nosotros un aguilucho cenizo hembra que finalizó nuestra visita al embalse de Rosarito. Saludos.
      

sábado, 21 de diciembre de 2013

Albufera de Valencia





El domingo 19 de febrero de 2012 me fui de vacaciones con mi familia a Valencia. De camino, en la provincia de Cuenca, vimos desde el coche dos grandes bandos de aves. El primero era de cormoranes grandes, pero el segundo, era de las últimas grullas que quedaban en España, ave al que no volveré a ver hasta el otoño que viene. Una vez en Valencia me asombró ver que las gallinetas se comportaban como aves de corral, ¡iban picoteando el suelo por cualquier lugar!, no había trozo de campo en el que no hubiese gallinetas. Esa misma tarde, después de comer, fuimos a dar un paseo por la playa de El Saler, que estaba muy cerca del bungalow en el que estábamos. En la playa, después de andar un rato, observé un charrán patinegro, ave que no había visto nunca, además de unas gaviotas de Audouin, otra ave que nunca había visto. Una hora después de ese paseo viendo el mar, fuimos a El Palmar, un pueblo que está muy cerca de El Saler, el pueblo en el que nos hospedábamos. De camino a El Palmar, pasamos por unos arrozales en los que había gran cantidad de garcillas bueyeras, garcetas comunes, gaviotas reidoras y patiamarillas, garzas reales y alguna garceta grande, pero el ave más bonito que vi fue un morito. Nunca había visto un morito, era precioso. Antes de llegar a El Palmar había un mirador desde el que se veía la Laguna de la Albufera, en unos palos que sobresalían del agua había posados cormoranes grandes, gaviotas reidoras, garzas reales y algunos charranes patinegros. Al día siguiente, mi padre y yo nos levantamos a las 7:00 de la mañana para ir a ver aves al marjal de Catarroja. Al llegar me llevé una gran decepción, el marjal estaba seco y de no haber no había ni patos. Sólo había garcetas comunes, gaviotas de las dos especies avistadas en los marjales de camino a El Palmar, garzas reales, gallinetas y un andarríos grande. Al ver que no había ningún ave interesante, nos fuimos al los marjales del día anterior y la cosa fue muy diferente. Estaban las mismas especies avistadas en el marjal de Catarroja, sólo que en mayor número y además también había garcetas grandes y una cigüeñuela. Cuando estaba cansado de no ver nada y quería volverme al bungalow, apareció un morito, después de él aterrizaron unos cincuenta moritos más. Fue espectacular. Fue espectacular ver a los moritos pescando, y cuando un morito pescaba un pez, tres gaviotas le perseguían para arrebatarle su presa, aunque nunca lo conseguían. Después fuimos al mirador y vimos cormoranes, garzas reales y charranes patinegros, unos treinta charranes. Volvimos al bungalow y se acabó nuestra aventura ornitológica.

     


Algunas aves avistadas durante la salida: de izquierda a derecha;
cormorán grande, charrán patinegro, gallineta, garceta grande,
garcilla bueyera, morito, cigüeñuela, gaviota reidora,
andarríos grande, garza real, gaviota de Audouin, garceta común.

Here are some birds seen in Albufera de Valencia: great cormorant, cattle egret, little egret, great egret, grey heron, glossy ibis, moorhen, black winged stilt, green sandpiper, Audouin's gull, black headed gull, sandwich tern, etc