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domingo, 25 de enero de 2015

Pequeños y grandes matadores.

El pasado 25 de enero realizamos el censo de aves acuáticas invernantes en tres humedales de la provincia de Ávila, pero las aves de humedal no fueron las únicas protagonistas de la jornada. Desde las carreteras que nos llevaban hacia nuestros destinos, contemplamos multidud de aves, pero esta entrada va dedicada a dos especies en concreto.

Nada más salir de Zapardiel de la Cañada, cuando nos dirigíamos a Gamonal de la Sierra para censar el siguiente embalse, nos topamos con un pajarillo que a pesar de su apariencia inofensiva es capaz de ensartar ratones, lagartos y otros pajarillos en vallas y arbustos para así devorarlos. Me refiero al alcaudón real (Lanius meridionalis), un pequeño matador de nuestros campos.

Alcaudón real (Lanius meridionalis) en Zapardiel de la Cañada
Alcaudón real (Lanius meridionalis) en Zapardiel de la Cañada
Alcaudón real (Lanius meridionalis) en Zapardiel de la Cañada
Alcaudón real (Lanius meridionalis) en Zapardiel de la Cañada
Alcaudón real (Lanius meridionalis) en Zapardiel de la Cañada

Un camión espantó a nuestro amigo por lo que continuamos. Censados ya dos de los tres embalses que teníamos que censar, y en mitad de la Sierra de Ávila, nos topamos con otro matador, pero este era especial: se trataba del emperador de los matadores. Sí, me refiero al águila imperial ibérica (Aquila adalberti). Posado en un chopo, dominaba su imperio en la sierra, mientras nosotros la fotografiábamos y contemplábamos emocionados. 

Águila imperial ibérica (Aquila adalberti) en la Sierra de Ávila
Águila imperial ibérica (Aquila adalberti) en la Sierra de Ávila
Águila imperial ibérica (Aquila adalberti) en la Sierra de Ávila
Águila imperial ibérica (Aquila adalberti) en la Sierra de Ávila

Saludos.

jueves, 21 de agosto de 2014

¡El Adaja no defrauda!

Aprovechando que estoy en Ávila y el curso no ha empezado aún, el martes 19 de agosto por la mañana, decidí darme una vuelta junto al río Adaja, haber que caía...

Salí de casa a las 10:00 y empecé mi itinerario en el puente de la N-403. Andando hacia el Norte, por un camino que sigue el curso del río, veía mirlos, herrerillos, jilgueros, zarceros políglotas (entre los que vi un mosquitero, que no supe identificar) y hasta un papamoscas cerrojillo hembra. Un poco antes de llegar al puente romano o de piedra (no tiene nombre específico), me pasaron volando dos oropéndolas sobre mi cabeza.


Una vez que pasé el restaurante "El Molino de la Losa" el trayecto se empezó a animar. A mi derecha, tenía al río donde no daba a basto con los pajarillos. Herrerillos, carboneros, pardillos, pinzones vulgares, jilgueros, verdecillos, verderones, gorriones comunes y alguno más que se me escapa. A mi izquierda, tenía un baldío. Allí, posados sobre los matorrales que emergían de la tierra, un alcaudón común y hasta cuatro alcaudones reales meridionales (o reales a secas) custotiaban el terreno en busca de alguna presa, mientras un mosquitero musical se internaba en un arbusto y los abejarucos europeos revoloteaban en busca de algún insecto. También vi dos águilas calzadas y un busardo ratonero escudriñando los cielos. Desde allí hasta la Presa de Fuentes Claras, no hubo nada destacable (a excepción de otros dos papamoscas cerrojillos, un juvenil y otra hembra).


Papamoscas cerrojillo hembra, embalse de Fuentes Claras
Una vez en la presa, decidí adentrarme en el embalse que sucedía a Fuentes Claras: el embalse de las Cogotas. Comencé a caminar por la orilla Occidental del embalse, en dirección al Norte. Al poco rato apareció un solitario zampullín chico, seguido por los andarríos chicos, muy comunes en el Adaja en cualquier época del año. En las orillas lavanderas cascadeñas y blancas se alimentaban de lo que pillaban en el fango, y de vez en cuando, pasaban volando cormoranes grandes y garzas reales, y buitres leonados y milanos reales en los encinares que rodean el embalse. De repente, aparecieron volando cuatro aves. ¡Avocetas! A muchas personas que vivan en el Sur o en el litoral mediterráneo les parecerán aves habituales, pero verlas aquí en Ávila y sobre todo en el embalse de las Cogotas es toda una cita. Venían del Norte del embalse y se desplazaban en dirección Sur, pero en seguida cambiaron de dirección se volvieron por donde habían venido. Poco después, pasaron tres gaviotas sombrías volando.

Embalse de las Cogotas
Tras andar y andar llegué a un lugar en el que vi alrededor de 60 cormoranes grandes, 15 garzas reales, un par de garcetas comunes y una cigüeña blanca, que al rato salieron volando pues mi presencia les resultaba incómoda. Se hacía tarde, así que decidí marcharme. A la vuelta vi un juvenil de águila imperial ibérica sobrevolando los encinares colindantes junto a unos buitres leonados. Pero esa no fue la única sorpresa de la vuelta, pues justo después de ver al águila imperial, empecé a oir un chillido muy agudo. ¿Qué pájaro sería el responsable de tal chillido? Parecía que el autor de tal chillido (que se oía por todo el embalse) se encontraba en la orilla, tras una roca. Rodeé la roca y me quedé helado al ver al animal que producía ese ruido. ¡Una NUTRIA! No me lo podía creer, tenía una nutria a dos metros de mi, pero eso no era todo, lo más curioso y emocionante a la vez es que mi presencia no parecía incomodarla, es más se dejó grabar y fotografiar con el móvil!

Algunas fotos:





(En breve subiré los vídeos que hice)


El que no parase de chillar y no le importase que estuviera al lado suyo, se debe a que era un juvenil. Durante los (aproximadamente) 20 minutos que estuve contemplándola, oí como otra nutria (aparentemente en la otra orilla) contestaba a sus chillidos. Se trataría de su progenitor, que andaba buscándola.

Dejé a mi amiga la nutria, y reanudé mi marcha hacia el hogar. Desde allí hasta el final del trayecto sólo puedo destacar dos gaviotas reidoras (con plumaje invernal) descansando en la orilla del embalse y una curruca carrasqueña hembra entre un arbusto que se encontraba en la orilla del embalse de Fuentes Claras.

domingo, 22 de junio de 2014

De nuevo en Ojos Albos

Ayer, 21 de junio, volví al paseo que hay junto al río Voltoya a su paso por la Sierra de Ojos Albos. En las próximas tres semanas es muy probable que no publique nada, pues estaré en Irlanda y no tendré tiempo para el blog.

Nada más llegar, fuimos recibidos por los aláudidos. Nunca antes había visto tantas aves de este tipo por el lugar. Cogujadas, terreras y alondras comunes salían volando a medida que avanzábamos por el camino. Incluso vi una cogujada montesina, especie nueva para mi. Seguimos caminando por la cuesta del principio y no tardaron en aparecer alcaudones comunes y trigueros.

Continuamos andando y, ya arriba, apareció un macho de roquero rojo. Los aviones roqueros eran, como siempre, habituales y en medio del sendero apareció una perdiz roja. Volando por los cielos y posados sobre las rocas de las montañas del fondo, había buitres leonados y negros. Durante esta visita, no vi tantos ejemplares de escribano hortelano como en la anterior, pero los mirlos eran más abundantes que nunca.

Proseguimos nuestra marcha y llegamos más lejos que nunca, a una zona en la que las cárcavas van desapareciendo y en su lugar abundan los arbustos y matorrales. En esta zona, abundaban paseriformes como el zarcero políglota (antes llamado común) y el pinzón vulgar. Tampoco faltaron los colirrojos tizones, los verdecillos y aláudidos como la cogujada común y la alondra totovía. En las pocas rocas que sobresalían de la tierra había roqueros rojos (localicé dos machos por esta zona) y escribanos hortelanos. Llegamos hasta donde el sendero y el río Voltoya se juntan, y como se hacía de noche, nos apresuramos en volver. Durante la vuelta, la zona de matorrales y arbustos se animó, pues además de las aves ya mencionadas, también vimos tarabillas comunes y dos currucas: una carrasqueña y otra mirlona.

El resto del trayecto, estuvo carente de aves que no hubiéramos visto antes, a excepción de un bisbita campestre. También fue destacable la observación de otra curruca mirlona y de un corzo. En las proximidades de nuestro coche, volvimos a ver terreras, cogujadas y alondras comunes. 


Cortados del Voltoya
P.D.: El 5 de agosto de 2014, tres alcaudones reales meridionales adultos además de unos posibles juveniles de esta especie al atardecer en la cuesta inicial de la ruta.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Excursión al Embalse de Castrejón y estepas toledanas.



El sábado 9 de febrero, fui a la excursión de la Seo del Embalse de Castrejón y estepas toledanas.
El día empezó sobre las 10:00 en unas llanuras a las afueras de la localidad de Torrijos, dónde vimos sisones, gangas ibéricas, aguiluchos laguneros, abubillas, perdices y paseriformes como la grajilla y el buitrón. De camino a el Embalse de Castrejón, paramos el autobús  en otras llanuras en las que vimos avutardas, garcillas bueyeras, avefrías, colirrojos tizones, alondras, totovías, calandrias y un pito real. En los cultivos colindantes al Embalse de Castrejón, vimos una bandada de grullas a muy poca distancia y paramos a comer en un merendero con vistas al embalse dónde se veían gaviotas y cormoranes. Después de comer, fuimos a un puente que cruza el río Tajo (río que abastece de agua al embalse) en el que vimos calamones, garzas reales, ánades reales, gallinetas y un galápago en el río, y en el cielo, buitres leonados, palomas torcaces, un alcaudón real y algunas personas vieron un águila perdicera, pero yo no pude verla.
Al atardecer fuimos a un mirador desde el que se ven las famosas cárcavas del Embalse de Castrejón, las Barrancas. Desde ese mirador se veían las pequeñas islas de vegetación del embalse en las que vimos espátulas, ánsares comunes, fochas comunes, cormoranes, cucharas, ánades rabudos y azulones, cercetas, aguiluchos laguneros, gaviotas reidoras, sombrías y patiamarillas, garzas reales, cigüeñas blancas y garcillas bueyeras. Además vimos una espectacular águila perdicera juvenil en las cárcavas.
Al anochecer, todos nos quedamos en el mirador esperando ver a la estrella de la excursión; los búhos reales, muy difíciles de ver. De repente, alguien gritó: "¡el búho, el búho!". Y allí estaba. Un precioso búho real posado en el saliente de un terraplén. Después apareció otro, y luego otro, y mientras aparecían los otros búhos, iban aterrizando las grullas en el embalse para pasar la noche. Y esto es todo, cuando se hizo oscuro volvimos a casa. Saludos.




Algunas aves observadas durante la salida; de izquierda a derecha;
pato cuchara, espátula, aguilucho lagunero, sisón, alcaudón real,
grulla, buitrón águila perdicera, búho real, ganga ibérica, avutarda, calamón.
Here are some birds seen during the SEO trip to Castrejon's Dam and Toledo's plains: great cormorant, cattle egret, grey heron, white stork, spoonbill, greylag goose, shoveler, mallard, common teal, northern pintail, marsh harrier, griffon vulture, Bonelli's eagle, red legged patridge, coot, moorhen, purple swamphen, bustard, little bustard, crane, lapwing, black headed gull, lesser black backed gull, yellow legged gull, pin tailed sandgrouse, eurasian eagle owl, green woodpecker, calandra lark, skylark, zitting cisticola, iberian grey shrike, etc